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lunes, 21 de diciembre de 2015

Dos días


Me siento como una niña, una niña ilusionada
Sonrío, y me siento bien conmigo misma
Este fin de semana han cambiado muchas cosas símplemente a base de pequeños detalles, y de alguno no tan pequeño
Me quiero mas, y espero que me dure
Se que soy una montaña rusa y vivo con altibajos, pero creo firmemente que estos dos días han dejado una huella que hará mas difícil que vuelva a hundirme, confío en ello
¡Y es que de verdad que sonrío!

Quizás sea debido a esa sensación de que las cosas van a cambiar, de que ya están cambiando
Que siga así :D

"No me callo lo que pienso ni una vez, así me va.

No soy de nadie, ni valiente ni cobarde, pero no he temido ni imposibles ni prohibidos, ni alas de ángeles caídos 
No soy de nada, ni de escudo ni de espada, pero doy la cara, no voy a morderme el corazón"

martes, 15 de diciembre de 2015

Todo se transforma

Me he prometido recordarme una y otra vez todo lo bueno que tengo cada vez que vea que me hundo, cada vez que vengan las ganas de llorar o la desesperación

Estoy en uno de esos momentos en que lo necesito y lucho conmigo misma para arrancarme los pensamientos negativos e implantarme los buenos
Lo estoy intentando

Solo me quedan dos exámenes. Solo dos. 
Mi hijo me adora y todos los días me dice cosas bonitas y me envuelve de cariño, él me quiere de verdad 
Y yo me porto bien con él, cada vez me siento mas segura a la hora de educarle y de como actuar

Jose Manuel, Rocío, Mamá, Julia, María, Ana, Lucía, Paula, Ame, Masu.
Mimi, Bella.
Jose Manuel, Rocío, Mamá, Julia, María, Ana, Lucía, Paula, Ame, Masu.
Mimi, Bella
Jose Manuel, Rocío, Mamá, Julia, María, Ana, Lucía, Paula, Ame, Masu.
Mimi, Bella.

Me recuerdo una y otra vez los nombres de las personas que pese a todo me quieren y me valoran, me repito una y otra vez que no estoy ni estaré sola. Que puedo con todo. Que ya he podido
Me repito una y otra vez que no van a dejar de quererme y no voy a defraudarles
Me repito hasta el nombre de mis animales, que siempre vienen cuando peor estoy y me hacen ver que incluso ellos me acompañan

"Supe que de algún lejano rincón de otra galaxia el amor que me darías transformado volvería un día a darte las gracias
Cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da

Nada es mas simple, no hay otra norma
Nada se pierde, todo se transforma"

lunes, 30 de noviembre de 2015

Nunca más

A veces no se trata de lo que quieres, sino de lo que no quieres. Y de lo que jode no quererlo.

Esa lucha interna, ese dolor en el pecho mientras se enfrentan dos titanes dentro de ti. Ese sentimiento de necesitar algo que no quieres

Siempre me he dejado llevar por los impulsos, al final nunca pensaba, solo actuaba, y ahora siento ese choque, esa punzada justo en el corazón, cada vez que echo de menos algo y automáticamente sé que no, que no lo quiero. Cada vez que por fin no me permito el dejarme llevar
Es frustrante, y es difícil vivir con ello

Lo peor son los sueños, que te persiguen y no te dejan olvidar, ni vivir en paz. Los sueños que reflejan lo que deseas sin ninguna pared que lo frene, los sueños que te hacen llorar. Los sueños que al despertar te dejan desconcertada y desorientada todo el día.

Duele, me duele todo de frenarme, de aguantarme, de soportarme. Y estoy tan rota por dentro que no se como recomponerme.
Se quien soy, y se perfectamente lo que quiero y lo que no quiero. Y eso a veces es una carga. La mayoría de las veces es un peso, una losa, algo que arrastro conmigo a cada paso que doy


Pero sigo avanzando... y solo me queda creer que realmente el tiempo mitiga las cosas, o que las hace cambiar, o que las pone en su sitio. 
Al final siempre me agarro al tiempo, a la fe
Al futuro que sé que me espera, el futuro de sueños cumplidos y metas alcanzadas, el futuro de aprender a crecer y avanzar sola, el futuro de ser alguien mejor.

Nunca más.

domingo, 15 de noviembre de 2015

A veces

A veces recuerdo ese primer beso bajo aquel árbol una noche de verano
A veces aún miro la alianza con nuestros nombres grabados
A veces repito tu frase al reñirme aquel día, cuando descubrí quien eras
A veces imagino tu dolor al escuchar mis palabras por teléfono aquella tarde de primavera
A veces recuerdo ese mismo día, las risas, el casi destrozar tantas chucherías
A veces aún sonrío cuando pienso en la ilusión de aquellos "toques" en el móvil
A veces vuelvo a recordarte una vez mas en Navidad, aquel villancico, aquella sábana, aquel reloj que ya no marcha
A veces imagino qué habría pasado si como dijimos, nos hubiéramos conocido siendo adultos, si algo habría cambiado
A veces oigo la palabra "maravillosa" y solo pienso en ti, en tu cara iluminada al llamarme de esa forma
A veces recuerdo cada llanto y lágrima derramada, cada instante de desesperación, cada esperanza rota
A veces vuelvo a imaginarme que algún día aprenderé, pero sigo tropezando con tu piedra
A veces imagino qué pasaría si hubieras sido mi futuro, y lo injusto que es no haberlo conseguido


A veces te miro, y al mirarte me doy cuenta de que no importan los recuerdos, ni los posibles.
Porque mi realidad, mi felicidad y mi vida eres tu, tu eres mi presente, mi futuro, mis deseos y mis sueños.
Y no importan los "a veces" porque lo único importante para mi es mi certeza, lo único importante para mi es mi "Para siempre"

sábado, 26 de septiembre de 2015

Sobrevivir

Se supone que con el tiempo te acostumbras. Se supone.
Porque definitivamente no me acostumbro. No soporto los días sin mi hijo.


Al principio si, todo guay, soy positiva y pienso que voy a tener tiempo para mi, que podré salir sin restricciones, hacer lo que me apetezca, descansar, terminar cosas pendientes... en fin, lo que son unos días para una misma. Pero es que luego entro en casa y miro a mi alrededor, y me siento tan vacía que hasta me duele el pecho. Y salgo a la calle y todo me recuerda a él, esté donde esté pienso en como se lo estaría pasando el en ese sitio, o en que estará haciendo en ese momento, y cada vez que veo a un niño se me parte el alma.



Y llegar a mi cuarto por las noches es un infierno. No verle a él en la cama, con esa cara de tranquilidad, esa cara tan perfecta que tiene, durmiendo plácidamente... La mitad de las veces que no duerme en casa tengo pesadillas.

Los días que tengo clase y lo lleva y recoge mi hermana, o cuando lo lleva al cole su padre, siempre estoy mirando el reloj, echando de menos el recogerle, preguntarle que ha hecho, ese abrazo en cuanto me ve... llevarle y hablar con él antes de entrar, repasar lo bien que se va a portar y lo divertido que es ir a clase, reírnos, jugar... 
Hace unos meses estaba deseando tener unos días para mi, y ahora, aunque agradezco esos días en los que puedo hacer lo que quiera, realmente lo que me gustaría es hacer cualquier cosa pero con mi niño.


De verdad que lo echo tanto en falta que duele. Y la casa parece totalmente vacía, igual que yo.



Va a ser toda la vida así, y dios sabe que nos depara el futuro y como será nuestra vida dentro de un tiempo, o unos años... Mi mejor amiga me dijo que me acostumbraría y que acabaría agradeciendo esos días de relax. Otra amiga, en mi misma situación pero desde hace mas tiempo, me dijo que nunca me acostumbraría a estar sin él, que simplemente se sobrevive. En ese momento no supe quien tendría razón, pero hoy si lo tengo claro, y es que está demostrado que solo una madre en mi situación puede entender como me siento y lo duro que es.

Lo único bueno es eso, que siempre acabo teniendo planes, que cuando no está no paro, y que disfruto de mi vida, aunque sin él mi vida esté a la mitad.


Ya queda menos para el domingo, ya son menos de 48 horas las que me quedan para volver a verle y escuchar su risa y su alegría.

Espero que el tiempo pase rápido