Aviso a navegantes

Soy responsable de lo que escribo, no de lo que usted entienda o interprete

martes, 12 de mayo de 2026

Tatuaje

No suelo pensar a menudo en el tatuaje. Está ahí, forma parte de mi. No pienso en si me arrepiento o no, aunque a veces hago bromas con ello.

Me encanta ese tatuaje al completo. Me representa a mi misma, a mi red de apoyo, a mis fuerzas. Él era el pilar mas importante cuando me lo hice y le incluí, compartiendo ese signo con quien una vez consideré mi sobrino, pero que en realidad nunca lo fue. 

Lo cierto es que amo todos mis tatuajes. Todos tienen algo, todos me hacen sentir algo, y tengo muchas ganas de poder continuar con ellos. Con mi historia en la piel.

No puedo decir que hoy estoy bien, pero tampoco estoy profundamente mal. Sigo adelante, sobrevivo. Pienso menos que antes, estoy dejando de tener pesadillas. Los libros me están ayudando mucho. 

He vuelto a cazadores de sombras, aunque sepa ya lo mucho que voy a llorar con el final. 

He tenido días muy felices esta semana. Con Germán, con Joshua, el cumple de Rocío, con mis amigos en general... me han recordado lo que soy y lo que tengo. Todo lo que amo, los que me aman. 

No creo que me borre nunca ese signo, aunque me lo han llegado a recomendar. Y sé que en algún momento lo miraré, y no pensaré en "lo bueno vivido", pensaré en todo lo superado, pese a él. Y en lo que nunca volveré a ser.

lunes, 4 de mayo de 2026

Borrar 2025

Mis entradas aquí siempre son una montaña rusa. Un día que me siento con fuerzas para todo y otro en el que solo quiero rendirme.

Ha sido un lunes demasiado difícil, de noticias del oftalmologo que no me han gustado y me agobian, cuando pensé que serían todo lo contrario, de discusiones que no aguanto porque odio que él no tenga los cojones para reconocer y al menos validarme lo que me hizo, ni de ser responsable de la forma en que debería. De sentirme mala madre, mala amiga, mala todo. De echar de menos sin saber por qué. De recordar que Maikel estará aquí esta semana, aunque no se exactamente desde cuando y hasta cuando, y que el domingo habría sido nuestro aniversario, y sentir que algo se me rompe por dentro mientras también sé que a él le dará igual. 

De sentir que soy vulnerable cuando exploto y suelto cosas sin pensar primero, porque estoy tan, pero tan dolida, que ya no puedo mas. De repasar en mi cabeza conversaciones, situaciones. De pensar en el puto ojo, en Jose Manuel, en mi hermana.

Y hoy quiero volver a rendirme. Quiero volver a dejarlo, porque juro que no puedo con todo y que necesito descansar.

Tenía fuerzas, iba a hacer cosas... y al final no he sido capaz de hacer nada. Me duele la cabeza, me duele el alma, me duele el pasado y el presente y no consigo percibir nada bueno en el futuro. 

Y lo odio todo y me odio a mi. Ojalá borrar para siempre 2025. Ojalá borrarme a mi.

viernes, 1 de mayo de 2026

Rewrite your story

A veces pienso en lo mucho que cambia la vida, los días,  los meses y años. En cómo era todo hace una década, o dos, y cómo es ahora. 
Estoy sentada en la cama, vestida. Intentando coger fuerzas para recoger mi cuarto, moverme, hacer algo que me guste... y no ponerme el pijama y meterme en la cama. Hago lo posible por no empezar a llorar de manera incontrolable. 

Me siento orgullosa de mi misma, de que ocurra algo y sea capaz de decirme a mi misma "no es esto lo que quiero, no se va a repetir". Aunque duela. Aunque duela mucho.

No puedo seguir siendo la cura traumas, la salvadora, la que protege y cuida. No con otras personas. Me toca serlo conmigo misma. Aunque sea jodidamente difícil. 

No tengo ni idea de qué será de mi el día de mañana. Intento centrarme en hoy, en ahora, en lo que puedo hacer para moverme y no sentir el mundo encima. 

Odio seguir teniendo pesadillas con ellos, con los dos. Sobre todo porque sé que ellos duermen tranquilos, centrados en su vida, como debería hacer yo. Ojalá ir entrenando a mi subconsciente y a mi misma. Ojalá la medicación nueva haga efecto.

Necesito reescribir mi historia. Abrazar a la Irene que fui, quererla con sus fallos, reconocerle las cosas que hizo bien, recordar su fuerza. Esa fuerza que la hacia seguir yendo a clase en primaria, la que consiguió que terminase bachiller y la carrera, la que lleva trece años educando y cuidando a un niño casi sola. La que le dijo a su padre "hasta aquí" la que se lo dijo a quienes le hacían daño, aunque tardase en hacerlo. Tengo que abrazar a la Irene luchadora, aunque ahora esté cansada y sin fuerza. Porque sigue ahí, yo sé que sigue ahí. Y después de todo lo que ha pasado... no se merece que yo me rinda ahora. No porque alguien decidiera hacer algo que me hizo añicos y luego seguir como si nada. No por no haber sabido elegir a mis parejas o irme a tiempo. No se lo merece, no me lo merezco.

Y no sé si seré capaz, porque realmente no lo sé. Y es probable que en unas horas o días quiera volver a rendirme y no seguir. Pero pienso en mi hermana y en su "si tu te rindes, ellos ganan" Y no. No quiero que me ganen, no quiero que todos los años de trabajo se pierdan.

Quiero empezar de nuevo, pero hacerlo bien, conmigo primero.