No suelo pensar a menudo en el tatuaje. Está ahí, forma parte de mi. No pienso en si me arrepiento o no, aunque a veces hago bromas con ello.
Me encanta ese tatuaje al completo. Me representa a mi misma, a mi red de apoyo, a mis fuerzas. Él era el pilar mas importante cuando me lo hice y le incluí, compartiendo ese signo con quien una vez consideré mi sobrino, pero que en realidad nunca lo fue.
Lo cierto es que amo todos mis tatuajes. Todos tienen algo, todos me hacen sentir algo, y tengo muchas ganas de poder continuar con ellos. Con mi historia en la piel.
No puedo decir que hoy estoy bien, pero tampoco estoy profundamente mal. Sigo adelante, sobrevivo. Pienso menos que antes, estoy dejando de tener pesadillas. Los libros me están ayudando mucho.
He vuelto a cazadores de sombras, aunque sepa ya lo mucho que voy a llorar con el final.
He tenido días muy felices esta semana. Con Germán, con Joshua, el cumple de Rocío, con mis amigos en general... me han recordado lo que soy y lo que tengo. Todo lo que amo, los que me aman.
No creo que me borre nunca ese signo, aunque me lo han llegado a recomendar. Y sé que en algún momento lo miraré, y no pensaré en "lo bueno vivido", pensaré en todo lo superado, pese a él. Y en lo que nunca volveré a ser.
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