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jueves, 10 de septiembre de 2026

10 de Septiembre

Hoy es el día mundial de la prevención del suicidio.
Las redes estan inundadas de lazos amarillos, de consejos, de mensajes e información. ¿Y sabéis en qué pienso yo?

En Maikel. En cuando busqué su cuenta de Twitter tras dejarlo para hablarle del libro, y vi que habia retuiteado un tweet que decia algo asi como "mañana voy a dejar a mi novio, con el que llevo un año, porque esta deprimido y ya no lo aguanto mas" No era exactamente eso, pero era el mensaje.
Le hablé muchas veces de mi depresión. Él ya había dejado antes a una chica por estar deprimida, y me daba miedo que pasase lo mismo, pero me repetía una y otra vez que no pasaría porque no éramos iguales. Sabía lo que me hizo Dani. Sabía que mi empeoramiento era debido a él. 
Me dolió mucho ese tweet. Fue como una prueba mas de las mentiras, fue sentirme una carga una vez mas, un problema, solo porque no podia con mi vida.
Le dije muchas veces que si no podia estar con alguien con depresión lo entendía, y realmente lo entiendo, pero me sigue doliendo que siempre dijese que sí podía, que merecía la pena, para después publicar algo asi.
Todos nos escandalizamos si alguien dice que deja a su pareja porque le han diagnosticado cáncer y no quiere aguantar con ella la enfermedad. Hablamos de egoismo y de que no la queria de verdad. Pero no nos escandalizamos igual si la enfermedad es la depresión. 
Sé que es un tema complejo, y que no es tan sencillo como "si se va es egoista y si se queda es buena persona", no voy por ahí. Pero, si decides quedarte, es para ser un apoyo, no una losa mas, si no, es mejor que te vayas lo antes posible.

Me imagino bastante bien su reacción cuando le cuenten (porque seguro que lo harán) lo que ocurrió la semana pasada. Y, por desgracia, me da vergüenza. Desearía que no llegase a saberlo. Hay personas que no deberían conocer tus debilidades, ni conocer nada de tu vida. Odio la idea de que pueda seguir sabiendo cosas de mi.

Luego he pensado en mi hermana. En todas las veces que me ha demostrado que no soy una carga, que no solo no soy un problema, si no que soy su ancla, que soy importante. Su manera de quererme y cuidarme.
También pienso en German, Joshua, Paula, Danil, Salo... en todos esos amigos que estan conmigo incluso cuando hace días silencié las notificaciones de WhatsApp y lo quité todo de mi vista porque no quiero hablar con nadie.
Recuerdo la cantidad de veces que he escrito "tengo suerte de tener a mis amigos" y German me ha respondido "y ellos de tenerte a ti, no lo olvides".

Algunos me entienden. Entienden lo complicado, lo casi imposible que es vivir con la sombra de Dani haciendo su vida tranquilamente después de lo que me hizo, avanzando en sus metas mientras yo me he quedado estancada porque no soy capaz ni de respirar, mientras a la vez niega lo que hizo y, encima, no duda en decir que la mala fui yo. 
Otros no lo entienden. Se enfadan, me repiten que tengo que dejar de pensar en Dani y que tengo muchas cosas buenas. No es que no tengan razon, pero que sepas la solución a algo no significa que tengas la capacidad para realizarlo.

Pensé que no iba a llegar a cumplir los 35, y por eso este cumpleaños ha sido tan importante para mi. Ya estaba estable, mucho mejor, con ganas y capacidad para hacer cosas y moverme. Días después Dani me escribe y vuelve a tirarme a ese pozo infinito, esta vez dejándome por completo sin capacidad para salir. Le odio. Más de lo que nunca he odiado a nadie, y me parece la persona mas egoísta que he conocido nunca. Ojalá nunca vuelva a hablarme.

No sé qué va a pasar con mi vida. No sé qué será de mi en una semana, un mes o un año. Sé que no estoy sola, y que he aprendido a valorar mas lo que me rodea, y a elegir mejor. 
Sé que nunca volveré a estar con alguien que sea posible que este de acuerdo con un tweet que dice que deja a su pareja por estar deprimida. Sé que no volveré a dejarme engañar mil veces y durante años por la misma persona. Y sé que debo quedarme con las amistades de verdad, las que me quieren y aceptan con todas mis luces y sombras. 

Las que no me abandonan si les digo que estoy tan mal que no quiero seguir con mi vida.
Las que no me hacen sentir un problema.
Las que me dan lo mismo que doy yo.

Gracias, a todos ellos, a mi familia. 
Gracias a mi hijo, mi hermana, mi sobrino.
Gracias a German, Joshua, Paula, Danil, Salo, Almu, Yeimi, Ale, Rocío, María y Alex.
Gracias a los profesionales que me acompañan.

Ahora mismo no puedo prometer seguir intentándolo, no tengo capacidad para pensar en positivo o ver opciones. Pero sí soy consciente de la suerte que tengo a mi alrededor, y creo que eso también importa.

martes, 30 de junio de 2026

Todo lo que voy a lograr

El viernes escuché en directo la canción "Mia", de Belén Aguilera, y recordé cuando la descubrí, recordé muchas cosas, muchos momentos, pensamientos y acciones que a veces me hicieron sentir que era mía, pero que a día de hoy soy consciente de que no eran una realidad, si no un espejismo.

Germán lleva muchos años diciéndome frases lapidarias, textos o ejemplos que reflejaban el hecho de que yo no era yo, si no una sombra de la mujer que él conoció hace nueve años. Ahora lleva al menos un par de meses callado. Ni una objeción a mi forma de actuar o a las cosas que le cuento (pocas, porque no hay mucho que contar). Y aunque puede parecer que estoy midiendo mi avance según su punto de vista, en realidad solo lo uso en momentos de lucidez o reflexión como este, porque son pruebas de que lo que noto en mi misma es real, y no solo imaginación. 

Me pasa muy parecido con mi hermana. Hace mucho que no le hablo hecha polvo, que no necesito que venga en mitad del día o la noche porque estoy con una crisis incontrolable. A veces hasta pasamos un día o dos sin hablar. Es otra prueba de que ya no vivo en el filo del cuchillo.

Hoy, buscando otra cosa, he leído muchos de los tweets de mi cuenta candado desde noviembre, y no me he reconocido en ellos. Recuerdo las sensaciones y el dolor, el sufrimiento... pero es increíble lo diferente que me siento ahora, lo en paz. Pienso en cosas que he hecho y aceptado en estos años y no sé quién es esa persona, porque yo, la yo de verdad, jamás habría sido así. 

Bendigo a la medicación bien elegida, al apoyo inmenso que tengo, a los recursos... a mi misma. A la que dijo "ya no más", a la que paró de hacerse daño. A la que se dio su lugar.

Aún pienso a veces en aquel "el domingo 5", y en cómo me rompió, en lo estúpida que me sentí, en todas las emociones y pensamientos que se mezclaron por dentro. Estoy orgullosa de la Irene de aquel día, de la que dijo basta y no se rebajó más. 

Llevaba años intentándolo. Parar, frenar el bucle, pero nunca pude sola. Dejé una relación por otra, a Dani con la sombra de Fran, y terminé con Fran sabiendo que estaba Dani, aunque fuese dar pasos atrás. Aguanté lo que pasó con Dani al estar Maikel. Si no tenía un sostén, una pareja o pseudopareja como colchón, no era capaz. Esta vez si lo fui. Sigo siéndolo. No tengo nada ni remotamente parecido a una relación de pareja o amorosa. Tengo amigos, amigas, familia, incluso sexo. Pero ningún "colchón", nada que me ate y me frene, nadie en quien pensar mas que en mi. Me siento libre. Libre para ser yo, para hacer lo que yo quiero, para no pedir nada, para no intentar hacer feliz a otra persona, para centrarme en lo importante.

Siento que estoy consiguiendo cosas. Salir, sonreír, moverme, salir de la cama, pasarlo bien. Respirar.

Tengo trabajo, soy la profesional que quiero ser en mi ámbito laboral, y sé que soy buena. Tengo una red de apoyo envidiable, llena de personas que realmente me quieren, me protegen, me priorizan, me cuidan. Tengo un sobrino que me adora y al que adoro. Una hermana tan increíble que es indescriptible. Y tengo un hijo adolescente que es un tormento y a la vez una bendición, al que amo, que sé que me ama, y que me recuerda cada día a la Irene que a los veinte años dijo "este es mi José Manuel" y decidió comenzar el camino a seguir viva, a mejorar, a ser su mejor versión. La Irene de la fuerza infinita. Infinita. 

Eso es lo que soy, lo que he sido siempre. Una persona llena de fuerza, de energía, que nunca se ha rendido. Ahora soy una persona que sabe que a veces es bueno rendirse, que es necesario parar, y que está aprendiendo a cuidarse. Tengo unas ganas inmensas de poder cuidarme, de cuidarme bien, de avanzar y mejorar en todos los sentidos. 

Me siento en paz, tranquila, aburrida. Siento que, aunque no puedo con todo, cada día puedo con más, y no estoy dispuesta a volver a atrás nunca más. Voy a ser incluso mejor que hace diez años, que hace veinte. 
Y voy a estar orgullosa de mi misma y de todo lo que podré conseguir.

Porque yo puedo, y siempre podré.

viernes, 19 de junio de 2026

La paz encontrada

Llevo un mes sin escribir. ¿Sabéis lo que eso significa, verdad? La mejora real, el estado de paz mental.

Ya no siento rencor, ha desaparecido. Sigue estando hacia Dani, pero ni siquiera en la forma en la que estaba antes, la vida sin él en mi cabeza es mas tranquila. Ha desaparecido por completo respecto a Maikel, y sé que si un día nos vemos podré saludarle con una sonrisa real, vuelvo a ser capaz de ver las cosas tal y como fueron, con sus cosas buenas y con las malas, pese al final. He perdonado el final, y entendido el tremendo favor que me hizo, pese a todo el daño. En su momento me dijo "¿Este fallo lo va a borrar todo?" Y yo pensé que sí, de hecho lo borró todo este tiempo, pero ya no. Ya estoy en paz y tranquila, y puedo ser objetiva con lo que antes no lo era.

Hace semanas que ya no stalkeo a nadie, que no pienso en ellos. Hace semanas que ya no vienen a mis pesadillas. Hay días, como hoy, en el que me acuerdo de alguno, pero ya son días muy sueltos, la indiferencia está ganando, por fin. Por fin.

Pienso en mi misma, me pongo primero y me cuido todo lo posible, mis sesiones se centran en mi, en mi avance, en mis heridas. La vida es mas tranquila. Tengo mucha paz.

El pasado aún duele. Me duele ver lo que he sido estos años, mis decisiones y forma de actuar, pero estoy orgullosa de mi misma, de todo lo logrado, de seguir aquí.

Me aburro mucho, en serio, es una mierda aburrirse tanto 😂, pero si este es el precio a pagar por la paz, bienvenido sea el aburrimiento y la falta de dramas en mi vida.
Ojalá dure mucho tiempo.

martes, 12 de mayo de 2026

Tatuaje

No suelo pensar a menudo en el tatuaje. Está ahí, forma parte de mi. No pienso en si me arrepiento o no, aunque a veces hago bromas con ello.

Me encanta ese tatuaje al completo. Me representa a mi misma, a mi red de apoyo, a mis fuerzas. Él era el pilar mas importante cuando me lo hice y le incluí, compartiendo ese signo con quien una vez consideré mi sobrino, pero que en realidad nunca lo fue. 

Lo cierto es que amo todos mis tatuajes. Todos tienen algo, todos me hacen sentir algo, y tengo muchas ganas de poder continuar con ellos. Con mi historia en la piel.

No puedo decir que hoy estoy bien, pero tampoco estoy profundamente mal. Sigo adelante, sobrevivo. Pienso menos que antes, estoy dejando de tener pesadillas. Los libros me están ayudando mucho. 

He vuelto a cazadores de sombras, aunque sepa ya lo mucho que voy a llorar con el final. 

He tenido días muy felices esta semana. Con Germán, con Joshua, el cumple de Rocío, con mis amigos en general... me han recordado lo que soy y lo que tengo. Todo lo que amo, los que me aman. 

No creo que me borre nunca ese signo, aunque me lo han llegado a recomendar. Y sé que en algún momento lo miraré, y no pensaré en "lo bueno vivido", pensaré en todo lo superado, pese a él. Y en lo que nunca volveré a ser.

lunes, 4 de mayo de 2026

Borrar 2025

Mis entradas aquí siempre son una montaña rusa. Un día que me siento con fuerzas para todo y otro en el que solo quiero rendirme.

Ha sido un lunes demasiado difícil, de noticias del oftalmologo que no me han gustado y me agobian, cuando pensé que serían todo lo contrario, de discusiones que no aguanto porque odio que él no tenga los cojones para reconocer y al menos validarme lo que me hizo, ni de ser responsable de la forma en que debería. De sentirme mala madre, mala amiga, mala todo. De echar de menos sin saber por qué. De recordar que Maikel estará aquí esta semana, aunque no se exactamente desde cuando y hasta cuando, y que el domingo habría sido nuestro aniversario, y sentir que algo se me rompe por dentro mientras también sé que a él le dará igual. 

De sentir que soy vulnerable cuando exploto y suelto cosas sin pensar primero, porque estoy tan, pero tan dolida, que ya no puedo mas. De repasar en mi cabeza conversaciones, situaciones. De pensar en el puto ojo, en Jose Manuel, en mi hermana.

Y hoy quiero volver a rendirme. Quiero volver a dejarlo, porque juro que no puedo con todo y que necesito descansar.

Tenía fuerzas, iba a hacer cosas... y al final no he sido capaz de hacer nada. Me duele la cabeza, me duele el alma, me duele el pasado y el presente y no consigo percibir nada bueno en el futuro. 

Y lo odio todo y me odio a mi. Ojalá borrar para siempre 2025. Ojalá borrarme a mi.