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martes, 30 de junio de 2026

Todo lo que voy a lograr

El viernes escuché en directo la canción "Mia", de Belén Aguilera, y recordé cuando la descubrí, recordé muchas cosas, muchos momentos, pensamientos y acciones que a veces me hicieron sentir que era mía, pero que a día de hoy soy consciente de que no eran una realidad, si no un espejismo.

Germán lleva muchos años diciéndome frases lapidarias, textos o ejemplos que reflejaban el hecho de que yo no era yo, si no una sombra de la mujer que él conoció hace nueve años. Ahora lleva al menos un par de meses callado. Ni una objeción a mi forma de actuar o a las cosas que le cuento (pocas, porque no hay mucho que contar). Y aunque puede parecer que estoy midiendo mi avance según su punto de vista, en realidad solo lo uso en momentos de lucidez o reflexión como este, porque son pruebas de que lo que noto en mi misma es real, y no solo imaginación. 

Me pasa muy parecido con mi hermana. Hace mucho que no le hablo hecha polvo, que no necesito que venga en mitad del día o la noche porque estoy con una crisis incontrolable. A veces hasta pasamos un día o dos sin hablar. Es otra prueba de que ya no vivo en el filo del cuchillo.

Hoy, buscando otra cosa, he leído muchos de los tweets de mi cuenta candado desde noviembre, y no me he reconocido en ellos. Recuerdo las sensaciones y el dolor, el sufrimiento... pero es increíble lo diferente que me siento ahora, lo en paz. Pienso en cosas que he hecho y aceptado en estos años y no sé quién es esa persona, porque yo, la yo de verdad, jamás habría sido así. 

Bendigo a la medicación bien elegida, al apoyo inmenso que tengo, a los recursos... a mi misma. A la que dijo "ya no más", a la que paró de hacerse daño. A la que se dio su lugar.

Aún pienso a veces en aquel "el domingo 5", y en cómo me rompió, en lo estúpida que me sentí, en todas las emociones y pensamientos que se mezclaron por dentro. Estoy orgullosa de la Irene de aquel día, de la que dijo basta y no se rebajó más. 

Llevaba años intentándolo. Parar, frenar el bucle, pero nunca pude sola. Dejé una relación por otra, a Dani con la sombra de Fran, y terminé con Fran sabiendo que estaba Dani, aunque fuese dar pasos atrás. Aguanté lo que pasó con Dani al estar Maikel. Si no tenía un sostén, una pareja o pseudopareja como colchón, no era capaz. Esta vez si lo fui. Sigo siéndolo. No tengo nada ni remotamente parecido a una relación de pareja o amorosa. Tengo amigos, amigas, familia, incluso sexo. Pero ningún "colchón", nada que me ate y me frene, nadie en quien pensar mas que en mi. Me siento libre. Libre para ser yo, para hacer lo que yo quiero, para no pedir nada, para no intentar hacer feliz a otra persona, para centrarme en lo importante.

Siento que estoy consiguiendo cosas. Salir, sonreír, moverme, salir de la cama, pasarlo bien. Respirar.

Tengo trabajo, soy la profesional que quiero ser en mi ámbito laboral, y sé que soy buena. Tengo una red de apoyo envidiable, llena de personas que realmente me quieren, me protegen, me priorizan, me cuidan. Tengo un sobrino que me adora y al que adoro. Una hermana tan increíble que es indescriptible. Y tengo un hijo adolescente que es un tormento y a la vez una bendición, al que amo, que sé que me ama, y que me recuerda cada día a la Irene que a los veinte años dijo "este es mi José Manuel" y decidió comenzar el camino a seguir viva, a mejorar, a ser su mejor versión. La Irene de la fuerza infinita. Infinita. 

Eso es lo que soy, lo que he sido siempre. Una persona llena de fuerza, de energía, que nunca se ha rendido. Ahora soy una persona que sabe que a veces es bueno rendirse, que es necesario parar, y que está aprendiendo a cuidarse. Tengo unas ganas inmensas de poder cuidarme, de cuidarme bien, de avanzar y mejorar en todos los sentidos. 

Me siento en paz, tranquila, aburrida. Siento que, aunque no puedo con todo, cada día puedo con más, y no estoy dispuesta a volver a atrás nunca más. Voy a ser incluso mejor que hace diez años, que hace veinte. 
Y voy a estar orgullosa de mi misma y de todo lo que podré conseguir.

Porque yo puedo, y siempre podré.

viernes, 19 de junio de 2026

La paz encontrada

Llevo un mes sin escribir. ¿Sabéis lo que eso significa, verdad? La mejora real, el estado de paz mental.

Ya no siento rencor, ha desaparecido. Sigue estando hacia Dani, pero ni siquiera en la forma en la que estaba antes, la vida sin él en mi cabeza es mas tranquila. Ha desaparecido por completo respecto a Maikel, y sé que si un día nos vemos podré saludarle con una sonrisa real, vuelvo a ser capaz de ver las cosas tal y como fueron, con sus cosas buenas y con las malas, pese al final. He perdonado el final, y entendido el tremendo favor que me hizo, pese a todo el daño. En su momento me dijo "¿Este fallo lo va a borrar todo?" Y yo pensé que sí, de hecho lo borró todo este tiempo, pero ya no. Ya estoy en paz y tranquila, y puedo ser objetiva con lo que antes no lo era.

Hace semanas que ya no stalkeo a nadie, que no pienso en ellos. Hace semanas que ya no vienen a mis pesadillas. Hay días, como hoy, en el que me acuerdo de alguno, pero ya son días muy sueltos, la indiferencia está ganando, por fin. Por fin.

Pienso en mi misma, me pongo primero y me cuido todo lo posible, mis sesiones se centran en mi, en mi avance, en mis heridas. La vida es mas tranquila. Tengo mucha paz.

El pasado aún duele. Me duele ver lo que he sido estos años, mis decisiones y forma de actuar, pero estoy orgullosa de mi misma, de todo lo logrado, de seguir aquí.

Me aburro mucho, en serio, es una mierda aburrirse tanto 😂, pero si este es el precio a pagar por la paz, bienvenido sea el aburrimiento y la falta de dramas en mi vida.
Ojalá dure mucho tiempo.

martes, 12 de mayo de 2026

Tatuaje

No suelo pensar a menudo en el tatuaje. Está ahí, forma parte de mi. No pienso en si me arrepiento o no, aunque a veces hago bromas con ello.

Me encanta ese tatuaje al completo. Me representa a mi misma, a mi red de apoyo, a mis fuerzas. Él era el pilar mas importante cuando me lo hice y le incluí, compartiendo ese signo con quien una vez consideré mi sobrino, pero que en realidad nunca lo fue. 

Lo cierto es que amo todos mis tatuajes. Todos tienen algo, todos me hacen sentir algo, y tengo muchas ganas de poder continuar con ellos. Con mi historia en la piel.

No puedo decir que hoy estoy bien, pero tampoco estoy profundamente mal. Sigo adelante, sobrevivo. Pienso menos que antes, estoy dejando de tener pesadillas. Los libros me están ayudando mucho. 

He vuelto a cazadores de sombras, aunque sepa ya lo mucho que voy a llorar con el final. 

He tenido días muy felices esta semana. Con Germán, con Joshua, el cumple de Rocío, con mis amigos en general... me han recordado lo que soy y lo que tengo. Todo lo que amo, los que me aman. 

No creo que me borre nunca ese signo, aunque me lo han llegado a recomendar. Y sé que en algún momento lo miraré, y no pensaré en "lo bueno vivido", pensaré en todo lo superado, pese a él. Y en lo que nunca volveré a ser.

lunes, 4 de mayo de 2026

Borrar 2025

Mis entradas aquí siempre son una montaña rusa. Un día que me siento con fuerzas para todo y otro en el que solo quiero rendirme.

Ha sido un lunes demasiado difícil, de noticias del oftalmologo que no me han gustado y me agobian, cuando pensé que serían todo lo contrario, de discusiones que no aguanto porque odio que él no tenga los cojones para reconocer y al menos validarme lo que me hizo, ni de ser responsable de la forma en que debería. De sentirme mala madre, mala amiga, mala todo. De echar de menos sin saber por qué. De recordar que Maikel estará aquí esta semana, aunque no se exactamente desde cuando y hasta cuando, y que el domingo habría sido nuestro aniversario, y sentir que algo se me rompe por dentro mientras también sé que a él le dará igual. 

De sentir que soy vulnerable cuando exploto y suelto cosas sin pensar primero, porque estoy tan, pero tan dolida, que ya no puedo mas. De repasar en mi cabeza conversaciones, situaciones. De pensar en el puto ojo, en Jose Manuel, en mi hermana.

Y hoy quiero volver a rendirme. Quiero volver a dejarlo, porque juro que no puedo con todo y que necesito descansar.

Tenía fuerzas, iba a hacer cosas... y al final no he sido capaz de hacer nada. Me duele la cabeza, me duele el alma, me duele el pasado y el presente y no consigo percibir nada bueno en el futuro. 

Y lo odio todo y me odio a mi. Ojalá borrar para siempre 2025. Ojalá borrarme a mi.

viernes, 1 de mayo de 2026

Rewrite your story

A veces pienso en lo mucho que cambia la vida, los días,  los meses y años. En cómo era todo hace una década, o dos, y cómo es ahora. 
Estoy sentada en la cama, vestida. Intentando coger fuerzas para recoger mi cuarto, moverme, hacer algo que me guste... y no ponerme el pijama y meterme en la cama. Hago lo posible por no empezar a llorar de manera incontrolable. 

Me siento orgullosa de mi misma, de que ocurra algo y sea capaz de decirme a mi misma "no es esto lo que quiero, no se va a repetir". Aunque duela. Aunque duela mucho.

No puedo seguir siendo la cura traumas, la salvadora, la que protege y cuida. No con otras personas. Me toca serlo conmigo misma. Aunque sea jodidamente difícil. 

No tengo ni idea de qué será de mi el día de mañana. Intento centrarme en hoy, en ahora, en lo que puedo hacer para moverme y no sentir el mundo encima. 

Odio seguir teniendo pesadillas con ellos, con los dos. Sobre todo porque sé que ellos duermen tranquilos, centrados en su vida, como debería hacer yo. Ojalá ir entrenando a mi subconsciente y a mi misma. Ojalá la medicación nueva haga efecto.

Necesito reescribir mi historia. Abrazar a la Irene que fui, quererla con sus fallos, reconocerle las cosas que hizo bien, recordar su fuerza. Esa fuerza que la hacia seguir yendo a clase en primaria, la que consiguió que terminase bachiller y la carrera, la que lleva trece años educando y cuidando a un niño casi sola. La que le dijo a su padre "hasta aquí" la que se lo dijo a quienes le hacían daño, aunque tardase en hacerlo. Tengo que abrazar a la Irene luchadora, aunque ahora esté cansada y sin fuerza. Porque sigue ahí, yo sé que sigue ahí. Y después de todo lo que ha pasado... no se merece que yo me rinda ahora. No porque alguien decidiera hacer algo que me hizo añicos y luego seguir como si nada. No por no haber sabido elegir a mis parejas o irme a tiempo. No se lo merece, no me lo merezco.

Y no sé si seré capaz, porque realmente no lo sé. Y es probable que en unas horas o días quiera volver a rendirme y no seguir. Pero pienso en mi hermana y en su "si tu te rindes, ellos ganan" Y no. No quiero que me ganen, no quiero que todos los años de trabajo se pierdan.

Quiero empezar de nuevo, pero hacerlo bien, conmigo primero.