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viernes, 24 de octubre de 2025

Tal vez no vuelva a ser la misma de nuevo

Dicen que hay una chica, menudo panorama
Te han visto caminar con ella mientras la agarrabas
Dime que todo está bien, que en el fondo no hay nada

Estoy deseando dejar de tener esta necesidad de escribirte, de que las canciones me recuerden a ti. Estoy deseando que paren las pesadillas, que el infierno que empezó el 17 marzo termine.
Estoy volviéndome loca.

Si todo el mundo dice que no confíe en ti
Será porque esa boca solo sirve pa' mentir
Dime que todo está bien, que en el fondo no hay nada
¿Desde cuándo te gusta matar por la espalda?

Tengo mil voces a mi alrededor que me dicen que eres mala persona, que me dicen que nunca me quisiste bien, que no me fíe de ti ahora. Que solo piensas en ti, que eres como mi padre. Mil voces que me dicen palabras horribles para describirte.
Y entonces recuerdo 2015. 
Hoy me han dicho: "aquella vez viste su lado oscuro, es normal que ahora pienses que vuelve". Y es real. No sé cuál es tu cara, no sé quién eres.
No sé quién eres.
Y eso me destroza.

Mi amiga dice que ponga el corazón en off
Porque contigo es decepción tras decepción
Ya me avisas mejor cuando acaben los dramas

Llevan meses recordándome que en realidad no era feliz contigo, que por eso lo dejamos. Me han recordado mil veces que tenía dos hijos, tu poca responsabilidad, la carga mental siempre en mis hombros. Las interminables promesas que nunca se cumplieron, los millones de avisos que no sirvieron de nada.

He repasado mil veces nuestra relación. Por épocas, por años. Pienso en 2021, en cómo no tenías ni idea de ayudar y solo me hundías más. Pienso en cómo aprendiste a ayudarme, a entenderme. Llegué a creer de verdad, de corazón y con todo mi cuerpo y alma que sería para siempre. La voz de Rocío a mis 18 años sigue retumbando en mi cabeza "Yo creo que hay alguien destinado a cada persona, y que tu has encontrado al tuyo y es él". Seguramente ni ella misma siga de acuerdo con lo que dijo entonces. Pero yo llegué a estarlo. Yo estaba absolutamente convencida de que envejecería contigo.

Pusiste piedras en mis hombros sin avisarme
Y nos hundimos con el peso de mil gigantes
Yo no me quiero meter
Ya me avisas mejor cuando acaben los dramas
¿Desde cuándo te gusta matar por la espalda?

Recuerdo también 2022 y 2023, rogarte de mil formas que las cosas cambiasen, decirte mil veces que no podía más. Dejarlo. 
Y que entonces una vez más todo fuese diferente. De pronto te convertiste en ese hombre que llevaba pidiéndote tantos años. De pronto en 2024 fuiste todo lo que siempre había esperado. No pude dejar de quererte, de estar contigo. Y al comenzar 2025 ya lo eras todo, lo eras absolutamente todo, eras el amor, ese que describí en Es amor, esa entrada que escribí pensando en ti, en todo lo que me dabas y en cómo me sentía a tu lado, eras quien mejor me entendía, quien mejor me cuidaba, eras mi pilar fundamental, mi oxígeno. Llegué a depender de ti. Eras lo mejor que me había pasado.

Y lo peor es que por eso mismo te pedí espacio. Porque gracias a ti fui a mejor. Porque la oscuridad se estaba despejando y no quería utilizarte, quería que lo que sentía fuese real, no necesidad. No quería hacerte daño. Me sentía culpable.
Te pedí espacio porque estaba tan confundida que me estaba consumiendo.

Y no lo respetaste. Me viste llorar tras un beso, y ni aún así lo respetaste.
¿Quién eres?

Todos en mi trabajo te conocían, hablaba bien de ti continuamente. Me llegaron a decir que no entendían que no estuviésemos juntos, me dijeron que nunca habían oído a nadie hablar tan bien de un ex. Todas las personas que me rodeaban sabían lo importante que eras en mi vida, el bien que me hacías.

Quizá por eso a muchos les costó creer que lo que me hiciste fuese real.
Pero lo fue.
Porque salió a la luz ese lado tuyo que ya había salido otras veces, que estaba ahí, escondido. El lado que solo te hace pensar en ti mismo y tus necesidades.
Sigue activo desde entonces.
Volvemos a 2015.

Esta vez no habrá segundas partes
Tendrías que habértelo pensado antes

Nunca más. Nunca más. 
Sigo intentando aceptar ese duelo, esa pérdida. 
Te necesito tanto tan a menudo, pero tanto. En los momentos malos, en los buenos. Me ha pasado algo increíble esta semana, y uno de mis primeros pensamientos fue cómo habría sido tu reacción al saberlo. Saber que habrías llorado de alegría y orgullo por mi, que me habrías llamado pegando gritos de emoción, que ese día me habrías regalado algo, invitado a comer, que hubieras convertido algo que ya de por si es especial en un día increíble. Sé perfectamente cómo te habrías comportado durante este proceso, lo muchísimo que me apoyarías, la cantidad de cosas que harías por mi.
Te pienso cuando estoy profundamente triste y recuerdo que cuando he estado así estos dos últimos años tu has sido el único que me ha sabido sacar adelante, que ha sabido tratarme, cuidarme.

Capitán de un ejército de nubes
Que me llueven y destruyen toda mi estabilidad

Y entonces la realidad me golpea y me recuerda que estoy así por tu culpa, que eres tú el que me ha destrozado hasta el punto de no ser capaz de seguir adelante, de no ver la salida ni aún cuando me rodean cosas buenas.
La realidad me golpea y rompe toda la estabilidad que intento conseguir. La realidad de que lo rompiste todo. La realidad de que te idealizo constantemente. La realidad de que no soy capaz de tenerte cerca porque me asquea que me toques, porque me quema para mal, porque me duele, y es un daño que se siente casi físico, no solo emocional.
La realidad de que eres capaz de decirme, echándomelo en cara "¿cómo vamos a hablar en persona, si no quieres verme?" como si el no querer verte fuera algo que he decidido de forma arbitraria y sin sentido. Como si no lo hubieras provocado tu.
Te fabricas una realidad paralela para poder sobrevivir con lo que hiciste, y en esa realidad olvidas por completo lo que han provocado tus acciones.
Aún sigo sin creerme que hace menos de una semana tuvieras el alma de decirme esa frase, de reprocharme que no quiera verte.

No sé por qué me estoy rayando tanto, si nunca fuiste para tanto
Quizá sea mejor pensar por una vez, ¿sabes?
Si de repente ya no te interesa, yo me largo de esta fiesta
Y nunca mas me busques, que no hay nada que hacer

Me recuerdan constantemente que solo fui feliz contigo cuando no estábamos juntos, porque luchabas por conquistarme de nuevo, por demostrar que podías ser lo que yo necesitaba.
Me recuerdan que ya pasó una vez y que me fallaste. Me recuerdan que seguramente si hubiéramos vuelto te habrías confiado de nuevo, y más tarde o más temprano volverías a lo que has sido siempre. Que la carga mental seguiría siendo mía, que el sexo volvería a ir mal, que convivir sería un infierno.
Me han llegado a decir que lo mismo que me hiciste aquel día podrías habérmelo hecho más adelante, aún estando juntos, quizá con una hipoteca de por medio o más hijos. Que si lo has hecho una vez quiere decir que habrías sido capaz cualquier otra, que igual que pasó esa vez podría haber pasado en otro momento. 
Qué miedo me da esa realidad. 
¿Quién eres?

El amor duele, pero tu fuiste a hacer daño
Rompiste en meses [en una mañana] lo que fuimos estos años
Y ahora entiendo que no fui na' pa' ti

Y quien te quiere aunque sea un poco no te hace sufrir
Y mientras tu me fallabas yo hubiera matao' por ti

"Mientras tu me fallabas yo hubiera matao' por ti" Quería espacio porque estaba pensando en ti, porque me sentía culpable, porque no quería hacerte daño. 
Y me destrozaste.
No consigo averiguar cómo superar aquello. De verdad que no lo consigo. Estoy teniendo que acudir a cien herramientas distintas, a profesionales, a recursos. Jamás había estado tan cerca de quitarme la vida. Nunca. Y precisamente tu has vivido conmigo lo cerca que he llegado a estar. Imagina cómo es ahora. Imagina la desesperación que llevo por dentro, que ni todo lo bueno que tengo consigue arrancarme el daño que me has hecho.

Quiero que me pidas perdón, no perdonarte
Dime donde tu vas a estar, pa' yo largarme
Yo no quiero ni respirar el mismo aire, ni aunque me paguen

Te tengo un rencor indescriptible. Te quiero lo más lejos posible de mi vida, de mi entorno. Y me destroza que no pueda ser así. Me destroza tener que seguir hablando contigo, no poder bloquearte, hacerte desaparecer. Te odio como jamás te había odiado.
Y aún así sigo soñando contigo. Sigo pensando en todo lo que iba a ser.
¿Cuántas jodidas veces voy a tener que despedirme de ti, de nosotros?

Quiero saber cuál es tu plan pa' no ser parte
Dime con qué cara vendrás, pa' no mirarte
Qué mentiras vas a contar, pa' no escucharte
Ni aunque me paguen

Te ofende que no te quiera cerca, te ofende cuando no has podido ir a planes, me reclamas que no quiera verte. Y esa es la prueba mas grande de que no reconocerás nunca lo que has hecho y hasta qué punto. Te has perdonado. Te has dicho "no fui consciente, no me tengo que machacar por ello", tu alrededor te lo ha confirmado, te han dicho que no tuviste la culpa, que no eres tan malo, que no fue a propósito. 
Dieciséis años. Dieciséis.
Y alguien aún es capaz de creer que no me conoces, que no conoces mis señales, mis reacciones, mi lenguaje no verbal.
Lo peor es que tu mismo te lo crees.

Yo no te he perdonao' porque nunca lo has pedido
Quiero verte arrodillao', con cara arrepentido
No merezco menos de este punto de partido
Que verte tocado y hundido

Has pedido perdón, me preguntaste qué podías hacer para ayudarme. Pero no fue real, me lo has demostrado con tus actos durante meses. Has olvidado el arrepentimiento, la reparación. Vives tu vida con tranquilidad, en paz. Con las mismas preocupaciones (laborales, de salud, sociales...) que habrías vivido si no hubieras hecho lo que hiciste. Lo único que tu has tenido que gestionar es mi ausencia en tu vida. Y me has sustituido fácilmente.
Pero aún me miras con esa cara de cordero degollado cuando nos vemos en persona y notas que no me acerco, que no te quiero cerca.
Y aún me ablanda esa cara de tristeza que me hace sentir que me echas de menos.
Esos momentos en los que vuelve a parecer que te importo, que me quieres.

Prometiste un pa' siempre y no era pa' mi
Prometiste el mundo entero y era para ti
Me querías, pero pa' que me quieran así prefiero estar sin ti

Pero no me quieres, ¿verdad? quieres lo que te aportaba. El apoyo incondicional, el entenderte como nadie lo había hecho, el sacar lo mejor de ti. El conocerte tanto que sin que me dijeses nada ya sabía lo que ocurría. El cómo te ayudaba a estar mejor. Mi forma de cuidarte y volcarme en ti. El acompañarte a absolutamente todos los estrenos, películas o sitios que te importaban, el escucharte cuando algo te apasionaba, aunque dieses cien vueltas al mismo tema. Odiar a tus jefes tanto como tu, poder llamarme cuando estabas a punto de explotar en el trabajo, contarme las cosas buenas y las malas, oír mis consejos. El saber darte soluciones, estar ahí cuando al llegar a tu casa nadie estaba. Darte luz cuando tu alrededor te decía lo que "era mejor" sin pensar en qué era mejor para ti, recordarte que la salud mental vale mas que el mayor sueldo del mundo. Animarte a estudiar, a cumplir tus verdaderos sueños. Que con solo tocarte la pierna, o un brazo, tu descontrol emocional se redujese. Echas de menos la sensación de hogar al abrazarnos. El no verte solo ante nada, porque siempre estaba yo para sostenerte.
Lo sé porque echamos de menos lo mismo. Lo sé porque sigo conociéndote más que nadie.
Y aún así, una vez más, como en 2015... no sé quién eres. 

Pero sí que lo sé. Porque he aprendido que este también eres tu. Que también eres esa persona capaz de destrozarme hasta hacerme desaparecer en mí misma. Acepto que ni tu mismo sabes quién eres, que la única forma que tienes de manejar la ansiedad es mentirte a ti mismo. Que tu última entrada del blog es un castillo de naipes. 
Que te es más fácil no reconocer tus errores.
He aprendido que eres tan capaz de hacer bien como de hacer mal.
Exactamente igual que mi padre.

Vuelves a ser quien me quita el sueño, la salud y las ganas.
Han pasado siete meses. Siete. Y no consigo avanzar.
No sabes como te odio por esto. 
Tu quizá te has perdonado. Quizá estas viviendo con la cabeza escondida para no recordarlo.
Pero yo no podré perdonarte nunca. 
Te dije que no quería.
Te lo dije, te lo demostré. 
Lo habíamos hablado la noche anterior.

¿Quién eres?

¿Quién soy yo ahora?

Amor de verdad, me lo merezco
Que todo salga bien, me lo merezco
Lo bueno viene a mí, la vaina se me da
Hasta la vista al mar me la merezco
Un cielito azul, me lo merezco
Una vida cool, me la merezco
Lo bueno viene a mí y lo que está pa mí
Viene en camino, yo me lo merezco

Ayer iba conduciendo con mi hermana al lado tras recibir esa noticia increíble, sonó esta canción, y mi hermana subió el volumen y me dijo "viene al pelo esta letra ahora mismo, créetela" y la cantamos juntas entre lágrimas de felicidad.
Sé quien soy. Soy la que sigue luchando incluso sin tener ganas, incluso cuando el contexto no ayuda ni la vida me lo pone fácil. 
Tengo una hermana que es simplemente increíble, y no todo el mundo tiene eso, no todo el mundo tiene a alguien que te apoye al 100% como lo hace ella, veinticuatro horas al día, siete días a la semana. Tengo a Danil, Germán, Joshua y María, personas que me cuidan como si llevasen mi sangre, que me protegen y están siempre que lo necesito. Y tengo a Maikel, que en solo siete meses se ha enamorado tanto que cree que merece la pena vivir a mi lado el tormento que vivo por dentro todos los días, que en solo siete meses valora todo lo que doy, todo lo que tengo y todo lo que soy, y que se esfuerza para entenderme y quererme como necesito. Aunque no sea fácil, aunque no lo tengamos fácil en general. 
Me hacen sentir tan especial, tan única, tan imprescindible... son el ancla que me mantiene viva, mi carburante.

Lo bueno viene a mí, y lo que está pa' mí viene en camino, yo me lo merezco

Sé que en el fondo nunca podrás tener la conciencia tranquila, que tu parte buena de vez en cuando saldrá y te torturará un rato, porque eso es lo que pasa cuando haces daño y no reparas ese daño. Eso es lo que pasa cuando prefieres esconder la cabeza y hacer como que no pasó. Que nunca se va, no desaparece. Aunque me digas que tu conciencia está tranquila. Es vivir en una realidad que no existe.

Quizá aún me quede mucho tiempo de seguir escribiéndote, de echarte de menos, de pensar en ti. De odiarte. Quizá aún me quede una vida entera teniendo que hablar contigo.
Pero si consigo seguir, si al final consigo no rendirme... llegará un día en el que ya no te escribiré más. Llegará el día en el que habré aprendido a quedarme con lo bueno que tengo, y solo con eso. 
Tendré mi piso, con mi biblioteca y zona de puzles, con mi escritorio y mis sims, mi stardew valley, mis pelis románticas y mis musicales. Tendré a mi perra y mi gata, bien cuidadas, reinas de la casa, felices. Fotos por todas las paredes, flores en la mesa. Seguiré teniendo gente increíble. Metas, viajes, días bonitos.
Paz.

Solo pido paz.




martes, 26 de agosto de 2025

A gritos, desesperada

Me encantaría ser capaz de dejar de buscarte, de leerte, de saber de ti. 
Me encantaría ser capaz de dejar de pensar en ti continuamente, de odiarte como lo hago, de echarte de menos.
Me encantaría que desaparecieran las pesadillas y los sueños, la ansiedad, el dolor del pecho.
Me encantaría que la vida te devolviese lo que has hecho, y que a mi me diese un poco de la paz que me he ganado a pulso.

Quedan dos días para mi cumpleaños, y la desesperación cada vez es mayor. Todo lo que ha sido hasta ahora y que no va a estar. El sentirme especial, verme a través de tus ojos, tu atención, tus cuidados.
Me vienen de golpe los recuerdos de aquella de esa semana, de esa mañana, y siento que me desgarro por dentro. Como puede parecer que quieres tantísimo a alguien y aún asi hacerle lo que me hiciste.

No paro de llorar y no sé que excusas darle ya a José Manuel. Solo quiero rendirme, poder morirme tranquila y que se acabe el sufrimiento continuo. Dejar de echarte de menos. Que el odio gane, o mejor, la indiferencia.

Va a llegar, yo se que va a llegar. Ha llegado con Fran, cuando pensé que jamás llegaría, llegó con ella, algo impensable para mi. He sufrido pérdidas insoportables y hoy ya no las siento. Estoy segura de que contigo también pasará. Algún día. Algún día. 

Tu tan tranquilo y feliz, tan indiferente a todo. Yo con esta muerte en vida.
Claro que merezco algo mejor. Claro que merezco paz.

Y me merezco a personas como mi hermana, Germán o Danil. Me merezco una pareja como Maikel.
Me merezco cosas buenas.

La ilusión que teníamos cuando nos hicimos pareja de hecho me quema por dentro. La ilusión buscando piso. La cantidad de veces que hablamos de nuestra boda, todo lo que teníamos planeado.

Te odio. De verdad que te odio. 
Y me odio por seguir echándote de menos como lo hago. No me merezco esto.



jueves, 26 de junio de 2025

¿Cómo haces?




No sé cómo lo haces
Sabes leerme tan bien
Me conoces mejor que yo misma
Veo todo lo que haces
Para que me sienta bien
Has sido fuerte, aunque este fuerte la vida

Tú eres mi refugio
Y mi lugar seguro
Estar entre tus brazos es lo que me cambia el mundo
Sé que lo tengo todo
Así se acabe el mundo
Porque estarás conmigo hasta el último segundo

A veces me siento derrotada
Un poco cansada,
Y tú, te quedas a mi lado
Aunque me he equivocado
Nunca te has ido lejos
Tú nunca me has soltado

Solo tú me conoces
Con lo bueno y lo malo
Quédate para siempre
Nunca sueltes mi mano


Esta canción lleva atormentándome desde que la escuché por primera vez, hace semana y algo. 
Me encanta la canción, la letra y la melodía.
Pero me atormenta. Me atormenta muchísimo. 

Porque me recuerda a él. Porque se la hubiera mandado de forma automática si la hubiese escuchado en febrero, la habría puesto de fondo en nuestra vida. Sería de esas que habría querido en nuestra boda. 
Me sigo sintiendo rota. Demasiado.
Odio cada vez que me habla, cada vez que tengo que verle. Ojalá pudiera desaparecer al 100% de mi vida. Le odio tanto como he llegado a amarle. Y odio odiarle. No quería hacerlo nunca mas. Este no era el plan, así no iban a ser las cosas. Nunca.

Ni siquiera quiere admitir lo que hizo. No quiere reconocerse a si mismo que sí fue mucho mas consciente de lo que cree. Me dice "cree lo que quieras", y, con esta misma canción sé que él se sentiría identificado, porque nadie le conoce como yo, nadie me conoce como él. Ni familia, ni amigos. Demasiado tiempo juntos, demasiada vida.
Es imposible que no se diese cuenta. Absolutamente imposible.
Pero no quiso darse cuenta.
Y por eso le odio.
Tengo que vivir con ello el resto de mi vida. 
Este no era el plan.

Odio echarle de menos, y la vez tener la más absoluta certeza que no quiero tenerle cerca nunca mas. Odio recordar toda una vida que de golpe ha desaparecido, unos recuerdos que ya no significan nada.

Me atormenta pensar en cómo la persona que más cosas ha hecho en mi vida por mi, con la que más segura me he sentido, la que mas tranquila me ha hecho sentir, el que era mi hogar, mi sitio, quien más me ha amado en todos los sentidos... se ha convertido en todo lo contrario.
Y tengo que aceptarlo, seguir adelante, continuar. Pero por qué, por qué, por qué. Si parecía que todo iba cada vez mejor. Si estábamos en el camino.

Sé que lo idealizo. Sé que no era tan así. Sé que fallaban demasiadas cosas. Sé que he pasado demasiado tiempo forzando y esperando algo que, claramente, no iba a pasar. ¿Pero tenía que terminar así?
Quizá sí. 

Quizá era la única manera de despegarme de él de verdad, de dejarlo atrás. De avanzar sin seguir esperando.

Quizá es eso lo que me ha permitido enamorarme de esta manera en la que estoy ahora y que tan rara se me hace. Tan poco conocida, tan abrumadora. 

¿Qué es lo que hace que nos enamoremos de alguien? No paro de darle vueltas a esa pregunta, de analizarme a mi y a mis relaciones, a los sentimientos que he tenido y tengo...
Pero eso lo hablaré en otra entrada.

Hoy estoy derrotada, cansada... y estoy intentando no necesitar que nadie se quede conmigo. Mantenerme sola, continuar sola. 

Porque si, me estoy acostumbrando a las grandes pérdidas. 
Pero ya no puedo con mas.

Ya no puedo, así, en general, con esta vida que tanto me pesa.