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domingo, 9 de mayo de 2021

Antes de los veinte

Parece mentira cómo pasa el tiempo, cómo cambia todo. La vida que avanza, los sueños que se frustran, las cosas que consigues y las que nunca vas a lograr. Se supone que así es como funciona todo, que a todos nos pasa.

Pero están esos días en los que la tristeza te invade, en los que no recuerdas porqué eres feliz y de repente todo lo que te rodea deja de tener sentido. Parte de ti sabe que estás exagerando, que nada es tan malo, que hay muchas cosas buenas. Pero la otra siente que te engañas a ti misma, que lo que te rodea es una farsa, que en el fondo nada te sale bien. 

No sé muy bien cómo hablar de esas cosas que me afectan y que tanto me duelen. No sé responder a la pregunta de "¿qué te pasa?". No sé cómo alejarme de lo que me hace daño sin perjudicarme más aún. No sé cómo hacer para que las cosas dejen de afectarme tanto.


Recuerdo aquel verano que pasé contigo, y cada beso que nunca pasó se viste de fantasma cuando estoy dormido.

Solo tú sabes...


Es tan complicado tomar decisiones y cumplirlas... sobre todo cuando no te gustan, cuando las tomas por un bien futuro que aún no ves en realidad. Cuando lo haces para protegerte. 

Sé que mis sacrificios merecen la pena, sé que estoy donde quiero estar, sé que no voy a arrepentirme. 

Sé que tengo que restarle importancia a las cosas que perjudican mi salud mental cuando realmente no lo merecen, o cuando no puedo hacer más de lo que ya he hecho. 


No me importa el final del cuento, porque la trama la vivo más

Y cuando mañana alguien cuente mi historia, habrá una canción por cada vieja gloria

Porque sin errores nunca habrá un acierto, yo sé que es cierto.


Hoy me propongo cumplir mis objetivos, aunque sea poco a poco, aunque me cueste una vida entera. Y después me propongo relajarme, darme un capricho, hacerme un regalo. Quererme, cuidarme. 

Este año mis amigas y yo estamos cumpliendo los 30, pero en realidad una gran parte de nosotras sigue en la adolescencia, en aquellos años donde fuimos felices, antes de los veinte.

miércoles, 14 de abril de 2021

Con las ganas

Se me hunde el dolor en el costado y se me nublan los recodos
Tengo sed y estoy tragando, no quiero no estar a tu lado...

Esta canción me pone tan triste... me recuerda ese momento de mi vida en el que todo volvió a ir cuesta abajo, ese preciso momento en el que me perdí a mi misma para adaptarme o intentar convertirme en algo que no era. Aquel momento en el que dejé que mi autoestima desapareciera por completo, y me quedé donde me estaban haciendo daño día a día. 
Esas maravillosas frases; "tia es que estas loca" "qué medias más feas, te quedan fatal" "hoy no te has arreglado nada" "no sabes hacerme disfrutar" "no haces nada por mi" "yo lo doy todo por ti" "no eres capaz de controlarte"
Entre otras muchas más, entre otros tantos momentos de salir de allí y comenzar a llorar como si no hubiera un mañana, pero pese a todo volver al día siguiente. Llamar a mis amigos con un "No puedo más", pero quedarme, porque yo iba a conseguir que las cosas cambiaran, porque yo no lo estaba haciendo bien, porque yo podía cambiar, porque yo podía adaptarme. Porque estaría loca si me iba. Porque era perfecto. Porque lo tenía todo. Porque me trataba como a una princesa. Porque me cuidaba.

Qué infierno fue parar. Ser fuerte. No volver a llamarle, hablarle, ni saber de él. Qué horrible sentirme culpable de todo.
Y después, lo de siempre, lo que nunca se ha ido de mi lado, la frase eterna... "eres una dramática, una exagerada" 
Me apoyé en quien no debía, y todo fue a peor. "Te has equivocado" "Es que eres tonta" "Lo tenia todo" "Ojalá encontrar yo a alguien así"
Quizá simplemente no supe explicar de verdad lo que pasaba.

Y allí me quedé, rota. Allí sigo, en realidad. Sin recuperarme de las heridas, sin recuperar la autoestima, sin volver a ser yo, sin volver a quererme, ni a gustarme lo que veo en el espejo. Simplemente sobreviviendo. Empeorando a ratos. Mejorando otros.

Y sin ser capaz de hablar de aquello porque siento que la culpa fue única y exclusivamente mía. Porque yo sabía lo que había y aún así me metí. Porque fui yo la que se mantuvo arrastrándose durante meses, después de todo. Pese a todo.

He estado leyendo mis publicaciones de aquella época, y, entre muchas, he encontrado esta, "Puede", de un par de meses después de haber terminado todo.
Siempre me eché la culpa. Siempre me he echado la culpa.
Pero... ¿De verdad fue solo mi culpa?

Ojalá ser de nuevo yo, algún día.



¿Cómo no pude darme cuenta?

jueves, 31 de diciembre de 2020

Otro año que se va, otro que llega

Es 31 de Diciembre, ¡se acaba el año! Y parece ser que es uno de los años que menos he escrito, será que mi vida se ha estabilizado y he necesitado menos este recurso. O será que me han faltado fuerzas hasta para escribir. Diría que es un poco de cada, según el momento.

La vida se estabiliza, pero a veces incluso a eso cuesta adaptarse. Los propósitos conseguidos, avanzar hacia otros nuevos, mantener la rutina mientras a la vez procuras no cansarte. Es muy complicado entenderse a uno mismo y a los que te rodean. Pero al final, con esfuerzo se consigue. Con mucho esfuerzo.


Ha sido un año raro, creo que todos lo sabemos y estamos de acuerdo, pero no ha sido tan malo. He conseguido muchas cosas, nadie importante se ha marchado de mi lado, sigo sobreviviendo. No estoy sola.

Sigo echando de menos a las personas que no están, tanto a las que se fueron por obligación como a las que quisieron marcharse. Sigo necesitando a mi gata cada día. Pero aunque algunas cosas me falten, lo tengo todo. Realmente lo tengo todo.


Creo que puedo darme por satisfecha, después de todo.


¡Feliz año!



sábado, 19 de septiembre de 2020

¿Qué es el miedo?

El miedo es darte cuenta de que llega la noche y no tienes nada en qué pensar antes de dormir. 
En que él no está, ni su recuerdo, ni sus ganas.
El miedo es entender que algo está fallando en ti, en vosotros. Que las cosas estaban más rotas de lo que parecía. 
El miedo es llorar de impotencia sin saber siquiera la razón, ni conocer cómo parar.
El miedo es terminar el día y sentir un vacío tan inmenso que ocupa toda tu habitación. 
El miedo es recordar las pesadillas y obligarte a no analizarlas. 
El miedo es pensar en lo que podrían significar. 
El miedo es ese agujero en el pecho que te duele y te atraviesa y no se cura, pese al tiempo, la distancia, las ganas.
El miedo es esa vida que estás viviendo sin saber porqué, solo por costumbre, solo porque es lo cómodo.
El miedo es la incapacidad de perdonar, de olvidar, de avanzar.

El miedo es planteártelo todo y no querer enfrentarte a las respuestas. 

viernes, 11 de septiembre de 2020

El día de la marmota

A veces parece que la vida avanza pero tu estás paralizada, que todo está en standby, que nada continúa. 
Los mismos buenos días, las mismas conversaciones, las mismas buenas noches.
El día de la marmota constante.

La sensación real es de resignación. Rendirse. Adaptarse. Aceptar la situación. 

Poco ha cambiado, poco va a cambiar.

Mi lucha actual es conmigo, contra mi, a mi lado. Pero no sé dónde dejará esa lucha al resto de cosas que tengo. No sé qué voy a descubrir, qué voy a aprender.



El mismo "te quiero".