Páginas
Aviso a navegantes
Soy responsable de lo que escribo, no de lo que usted entienda o interprete
jueves, 2 de abril de 2026
No me ves porque no estoy
lunes, 30 de marzo de 2026
Rabia, miedo, decepción
Soltar
sábado, 28 de marzo de 2026
Nunca mas
domingo, 22 de marzo de 2026
Quiero abrir las alas
sábado, 21 de marzo de 2026
Una vez más
domingo, 8 de marzo de 2026
Matar o morir
Matar o morir.
Estoy sentada en el suelo de mi cuarto, con la espalda apoyada en la puerta. Siento mucho peso encima, mucho dolor. Vuelvo a sentir que no soy capaz y que prefiero morirme ahora que seguir intentando avanzar. Sé que es un pensamiento injusto conmigo misma.
Tengo mi habitación patas arriba, el colchón fuera de la cama, porque estaba recogiendo y me he bloqueado. El suelo está frío y estoy congelada. Me duele mucho la cabeza.
Pienso en mi publicación de esta noche pasada, y en cómo amo siempre tan en voz alta, como lo publico todo, aparte de hacerlo también en la intimidad. Y pienso en cuantas veces han hecho eso conmigo. ¿Cuándo un hombre ha sentido ganas de publicar que hace un año que me conoció, o que pasó algo importante? ¿Cuándo una pareja ha publicado algo por mi cumpleaños o por fechas significativas? ¿Cuándo me han preparado sorpresas o detalles románticos?
Dani lo hizo a veces. Al final, en los últimos años. Joshua lo ha hecho siempre, y también Raúl. Lo han hecho amigas, algunos amigos. Sé que es una idiotez, y que lo que públicas realmente no tiene porqué reflejar la realidad, sé que hay otras mil formas de demostrar el amor. Pero es que soy tan idiota con las fechas... les doy tanta importancia, lo recuerdo tanto todo. Sé que es algo mio que debo gestionar, que no todo el mundo es igual y que eso no es malo. Pero a veces no me sale.
Sigo sintiéndome muy dolida con esas personas que me importan y que han seguido teniendo relación con Dani. Intento entender, pero duele. Tengo muchos recuerdos de muchos 8M.
El año pasado fue el primer día que conseguí salir con ganas y energía, a un plan que organicé yo, con personas que me querían y sabían lo mal que lo había pasado los meses anteriores. Fue el primer día que empecé a ver luz tras la tormenta.
También el comienzo de lo que llevó al desenlace con Dani.
Pienso en mi hijo, y en el miedo que me da cómo será su forma de pensar, de actuar. Hasta dónde podré educarle y hasta dónde influirá lo que tenga alrededor, el contenido que consuma, las personas de las que se rodee.
Hoy no quiero salir. Necesito quedarme en casa, en mi habitación, a salvo del exterior. Pero no sé cómo salvarme de mi misma.
Ayer me dijeron que no fuese trabajadora social con mis relaciones, que no siguiese intentando educar a los adultos que me rodean. Que las relaciones (de cualquier tipo) son fáciles.
Aún recuerdo cuando Germán me dijo que tener una relación conmigo era fácil, el bálsamo que fue eso en todo mi cuerpo, lo agradecida que me sentí. Lo mucho que pienso en ello.
Estoy profundamente triste.
Decido avanzar
Es 8 de marzo, y hace justo un año que conocí a Maikel.
Estaba dándole vueltas a publicar algo sobre ello en instagram, y entonces he pensado en todas las publicaciones que he subido a lo largo de los años con mis parejas, y en cómo se han ido acumulando en esa cuenta. Yo nunca he archivado fotos al acabar una relación, porque siempre he sentido que hacer eso seria como borrar parte de mi historia, y quería respetar a la Irene que decidió hacer esas publicaciones porque era lo que le salía de dentro.
Pero luego he pensado en Fran y Dani, en cómo me destrozaron cada uno a su manera, y me he dicho que ellos no se merecían seguir ahí, que no era borrar mi historia, si no darles a ellos el lugar que se han ganado. Ninguno.
Al empezar a archivar, he visto la última publicación que subí sobre Dani. Fue el 14 de febrero del año pasado, sin ser novios, sin ningún tipo de compromiso entre nosotros... y fue esta:
Hacía meses que no lloraba por Dani. He llorado "a causa" de él, he llorado de rabia, de frustración... pero hacia mucho que no lloraba de pena al pensar en él. Me ha invadido una tristeza enorme. Tristeza por mi, sintiéndome idiota e ingenua. Y tristeza por él, porque si yo hubiera tenido a alguien que me amase de la manera en que yo le amaba a él... jamás habría sido capaz de hacerle el tipo de daño que él me hizo.
Me leo y recuerdo a esa Irene, a la que le amaba con todo su ser y todas sus ganas. A la que no sabia como manejar su vida y su relación porque la lógica le decía cosas que el corazón no aceptaba. Me recuerdo a mi misma y... de verdad, no podríais imaginar hasta qué punto amaba a ese hombre. Creo sinceramente que ni él mismo es consciente.
¿Cómo vas a destrozar algo así?
¿Cómo puede seguir defendiendo que no fue consciente?
¿Cómo puede vivir consigo mismo?
He seguido archivando publicaciones, y he llegado muy atrás, al comienzo de cuando decidimos volver, y he encontrado estas palabras:
Me lo creí. Me creí de verdad que luchaba por mejorar y hacer las cosas bien. Quizá fue verdad un tiempo, o a veces. O no sé. Siento que ya no lo sé.
Media vida al lado de un desconocido. Al lado de quien creí el amor de mi vida, hasta el punto de permitir que fuese parte de ella para siempre, porque decidí tener un hijo suyo.
Hacía mucho que no recordaba lo que sentí por Dani. Pero ha sido tan tan tan fuerte durante tantos años, que aún me sorprende que haya existido algo capaz de borrar esos sentimientos.
Me sigue importando, no puedo evitarlo. Quizá me importe el resto de mi vida, y me siga preocupando por él o asustandome si sé que le ocurre algo. Pero ese amor, ese sentimiento gigante que tenía hace solo un año... está totalmente borrado por una decepción y dolor tan grandes como lo fue el amor.
Y creo que es muy triste.
Creo que no saber valorar y cuidar lo bueno que tienes es de los peores errores que alguien puede cometer.
Él lo hizo demasiadas veces, pero esa última... eso es algo que nunca podré perdonar, que no podré olvidar.
Él miércoles tuve sesión con la psicóloga que me trata en AMUVI, y le estuve explicando como a veces aún pienso que habría sido mejor hacer como si no hubiera pasado nada y seguir con él, con tal de no sentir toda la rabia y dolor que llevo dentro y que no estoy siendo capaz de gestionar. Y ella me dijo que si, que podría haberlo hecho, que muchas mujeres lo hacen, pero que el cuerpo no olvida, y que no habría podido ser feliz. Que él era mi zona de confort, y que haber seguido con él habría significado elegir desde una "comodidad" superficial, pero no desde la felicidad. Intento repetirme mucho esa realidad.
He archivado todas sus fotos en instagram. Y me ha dolido muchísimo hacerlo. Son mas de las cinco de la mañana y estoy llorando a mares por alguien que en realidad no existe. No tengo rabia en este momento. Pero qué idiota hay que ser para perder lo que él perdió.
domingo, 1 de marzo de 2026
Hoy empiezo por mi
Guardando la calma para que nadie se asuste
Te tragas el miedo, sonríes de frente
Dices "estoy bien" aunque no lo sientas
Pero no hay máscara que tape el cansancio
Ni sonrisa que esconda lo que duele el silencio
A veces el cuerpo habla por lo que callas
Y se cansa de sostener lo que ya no pesa igual
Te enseñaron a cuidar antes de cuidarte
A ceder, esperar, entenderlo todo
Pero nadie te dijo que también se vale decir "No puedo"
No hace falta tocar fondo para renacer
A veces basta con querer volver a ti
Ni permiso a nadie para estar en paz
Ya diste demasiado sin medir, ahora te toca respirar
No es egoísmo, es sobrevivir, aprender a ser tu prioridad
Hoy empieza por ti, porque si tú no estás, no hay hogar
Porque elegirse también es amar
Y sanarnos siempre se ve igual
Ya diste todo, ahora sí te toca florecer aquí
Hoy empieza por ti
Y esta vez no mires atrás
jueves, 12 de febrero de 2026
Porque yo puedo, y siempre podré
domingo, 8 de febrero de 2026
Todo en su lugar
Y poco a poco, me empiezo a calmar
Miro de lejos todo lo que me preocupa
Y me doy cuenta de lo pequeño que es en realidad
Miro hacia atrás y volvería a quererte de la misma manera
Porque soy de querer sin miedo a que no lo hagan de vuelta
Creo que se lleva más quien quiere que quien se deja
Porque ponía todo en su lugar
Que lo que no es para mí me lo quiten de las manos
Que lo que me haga feliz lleve un cartel bien iluminado
Que lo que no es para mí me lo arranquen aunque duela
Por si tardo demasiado en aprender que quien quiere quedarse, se queda
Por si tardo en reaccionar y me frena el miedo a equivocarme
Por si de lo que me hace daño no sé desengancharme
Por si no me atrevo a saltar de otra cuerda floja
Por si me siento incapaz de detectar a tiempo esas banderas rojas
jueves, 22 de enero de 2026
Sale el sol
viernes, 16 de enero de 2026
No sé salir
jueves, 15 de enero de 2026
No quiero
martes, 13 de enero de 2026
Tiempo y Paz
El tiempo pasa de forma muy extraña. A veces miras el reloj, y, tras un instante, vuelves a mirarlo y resulta que han pasado horas. Otras veces un día parece un año. Hay momentos en los que se para, y no sabes si estás avanzando, retrocediendo o simplemente no ocurre nada.
Escribí por primera vez en un diario el 23 de diciembre del 2000. Han pasado 25 años, era una niña, pero aún recuerdo cada historia de ese diario y de los que lo siguieron. Escribir siempre ha sido mi lugar seguro.
Pero escribir es un arma de doble filo. Incluso cuando escribes para ti, nunca sabes quien va a leerte, si tu misma sabrás de lo que hablas o si en un tiempo no te habrás arrepentido de tus palabras. Y las palabras quedan ahí, registradas, enredadas dentro de sentimientos que a veces no comprendes.
Es complicado entender el tiempo. Me es complicado entenderme a mi misma, ayudarme, salvarme.
Siento mucha tristeza por la niña que aún leo en las páginas de aquel primer diario. No sé si me gusta la adolescente que fui. La adultez me golpeó demasiado pronto y demasiado fuerte. Nunca he tenido los dos dedos de frente que debería tener. Echo de menos la versión de mi misma que era capaz de mejorar.
Estoy agotada.
12 de enero de 2026, 5:50 a.m.
_________________________________________
He desinstalado la capacidad de saber, pero sigo siendo incapaz de no sentir.
Me adentro en pensamientos que me abruman y me atacan, dándole vueltas a ideas que cada día cogen mas fuerza, a las que respaldan cada vez mas argumentos. La paz es algo que no existe.
Quizá me quitaron la posibilidad de tenerla el día que me llamaron por su nombre.
Siempre me ha gustado que mi nombre signifique justo eso, "Paz", porque creo que me define muy bien, y me doy cuenta de que, irónicamente, llevo toda la vida buscándome a mi misma. Posiblemente en todos los sentidos.
No soy feliz. Quizá no sé serlo. Pero nunca lo he intentado en realidad, porque nunca he buscado la felicidad.
Siempre he perseguido lo mismo.
Simplemente paz.
13 de enero de 2026, 4:42 a.m.
domingo, 4 de enero de 2026
Lo estoy intentando
Son las 4 y media de la mañana. Es otra noche de caos. De los pensamientos que se acumulan en una tormenta que no sé gestionar. Todos los días intento levantarme de la cama, intentar buscar alguna motivación, algo que hacer. Pero cuando ese entretenimiento termina el mundo me cae encima.
Odio los pensamientos que me atacan. Odio el miedo y esta tristeza infinita. Odio estas ganas de desaparecer. Odio sentir que haga lo que haga no mejoro, y a la vez sentir que no estoy haciendo nada por mejorar.
Estoy tan cansada. Tanto.
Tan enfadada.
Lloro tanto y tan a menudo. Tengo tantísimas ganas de gritar, de quemarlo todo.
No puedo echar la vista hacia otro ladoTengo que llenar la barra al 100%
Cada día un chance más para intentarlo
Y cada día veo que no he llegado al 100
Y en vez de 100
Igual son 10
Y me he dejao la piel por 4 chavos
Pero ese 10
Más otros 10
Suman 20 y más 20 de par en par
Que del 60 a 80 son 20 más, hasta 100

